¿Tengo que saber qué sistema necesito?
No. Podemos empezar por una tarea que te quita tiempo, genera errores o cuesta coordinar. A partir de eso definimos si hace falta desarrollar algo o aprovechar una herramienta existente.
¿Cuánto cuesta y cuánto lleva?
Depende de las funciones, los datos y las integraciones. Primero acordamos un alcance, las entregas, el presupuesto y los tiempos. Un proyecto acotado puede completarse en pocas semanas.
¿Puedo seguir usando mis herramientas actuales?
Las revisamos antes de proponer cambios. Si una integración es posible y aporta valor, la incluimos en el alcance; la compatibilidad se confirma caso por caso.
¿Qué pasa después de la entrega?
Te ayudamos a usar la solución. Si aparecen nuevas necesidades, podemos planificarlas como una siguiente etapa con su propio alcance.